lunes, 3 de enero de 2011

a modo d reflexion

Rodeado por sus brazos, cadena
Perpetua, estaba, y tan poco eterna,
Que entre rosas a vivir te condena:
No entre flores, sino entre espina y espina

Imaginando el olor de su pelo
De nocturno color, brillante como el hielo,
Pintaba el desnudo cuadro de su cuerpo
Vestido en la eterna tela del tiempo;

Canto divino en su voz escuchaba
Y el corazón como fiera luchaba
Por no dormirse de tan dulcemente
Que sonaban sus acordes en mi mente

Gota por gota a oscuras recogía
De sus sonrientes labios alegría
Emborrachándome con el perfume
De su suave piel, de aroma sublime;

Las comisuras de sus dulces labios
Límite entre su sonrisa y mis besos
Eran, y sus tiernos ojos fantasía
De un mundo olvidado en que yo la quería...

Humeando siguen las apagadas
Cenizas de las tristes lágrimas
Que vertí sobre su frágil recuerdo
Que ahogar en el caos del olvido

Intentaba; pero nunca fácil resultó
Olvidar, ni ocultar el dolor y el llanto
Detrás de una sonrisa-porque el amor
Con lágrimas graba su firma: el dolor.

2 comentarios:

  1. q puedo decir?...sensible...emotivo...bonito...y con cierto dolor en el alma... x x x

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